jueves, 5 de diciembre de 2013
El pasado feliz
El pasado feliz también tiene cola victoriana que le pisen. También vive la paranoia contemporánea del complot de Kubrick. Lets conquer the moon... again.
El triángulo de las Bermudas
Cuando suba la marea brindaré con Pancho Tritón y un huracán nacerá de tal parranda. "El Triángulo de las Bermudas", el mejor table dance bajo el mar, será testigo del aniquilamiento concensual de nuestros hígados.
Aunque me pregunto, dónde tienen estas sirenitas que nadan en topless alrededor del mastil (que sirve como "tubo-tubo"), su triángulo triangulito... ¿dónde entierro el ancla, pues?, ¿dónde encuentra el tesorito clitoriano este pirata postmoderno de agua dulce? Porque no es lo mismo algas que te veo, que nalgas se me antojan... y el pedo es que las sirenas no tienen nalgas. Y yo soy más de nalgas que de chichis.
Así no tiene caso
El adiós sabe a cerveza light. Así no tiene caso ponerse hasta las chanclas: es como andar descalzo y caminar sobre vidrios rotos, lo cual no es sino una valiente estoica estupidez, dignificantemente aburrido como saberse beato y virginal a la mitad de la mejor de las orgías.
Brindis
Hoy brindo por este olvido nada sobrio y mi resaca anulada: Quien moja a lo último moja mejor, quien olvida después recuerda menos.
Estabas más que avisada
Te lo dije,
te lo escribí:
"Me vas a extrañar, yo lo sé."
Te lo dije quedito y al oido,
te lo grite a la distancia,
te lo cante horriblemente a capela,
pero estabas ocupada,
escéptica,
humedeciendo manos ajenas a mi voz.
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